Historia de Tortola 1947

    Tórtola nace en Elche en 1947 de la mano de Francisco Pérez Ibarra, o como lo conocían sus amigos y vecinos Paco “El Roig” (el rubio)

    Francisco tuvo una infancia marcada por el esfuerzo y la dedicación al trabajo. Como era habitual en la época los niños comenzaban la vida laboral muy temprano. En este caso “el ros” comenzó a trabajar a los 11 años como camarero en el café de Bastián para ayudar a la familia con los gastos. Sin embargo, su espíritu inquieto le hizo seguir con los estudios y logró titularse como perito mercantil. Además, dio clases en la academia Orpa y posteriormente trabajó como contable en La Viuda de Maciá. Poco después decide montar una pequeña fábrica de vulcanizado en la calle Curtidores de su ciudad, Elche.

    Compañeros de fábrica de alpargatas La Viuda de Maciá. Año 1940.

    Compaginaban sus estudios de perito mercantil trabajando en el Café de Bastián. Año 1943.

    La ilusión de abrir su propio negocio le llevó a trasladar su vivienda a la primera planta, donde estaba situada la fábrica.

    A partir de este momento el ruido de las máquinas y el olor a goma vulcanizada formará parte de su día a día casi hasta el final de su vida.

    Primeras aparadoras La Tórtola. Año 1947.

    En aquel momento únicamente se fabricaba un modelo en dos colores (azul y negro), se vendía por docenas y se valoraba en céntimos. Su primer representante, Antonio García y él comenzaron visitando las tiendas de provincia de Alicante y Murcia en bicicleta. Y de esta manera comenzó el crecimiento de “La Perdiz y Tórtola” y la venta de cientos de docenas.

    En 1960 el volumen de trabajo que se alcanzó obligó a la fábrica a trasladarse a la Plaza Polo.Con este cambio continuó la evolución: más representantes, más clientes… Pero una década después, en 1970, de nuevo las instalaciones se quedan pequeñas y desfasadas y Tórtola decide marcharse a la carretera de Matola, donde realiza una gran inversión para modernizar la fábrica, crear unas nuevas oficinas y un almacén de venta directa al por mayor. La producción, que comenzó pocos años antes con unos pocos pares se sitúa en ese momento en 12.000 pares diarios.

    Con Don Carlos Cervera y Paquito, en el trofeo La Tórtola y La Perdiz de tiro al plato.

    En 1973 se abren taller de aparado, fabricación de PVC y la inyección directa al corte en Benijofar, las naves de Elche se convierten en el centro de logística y se abren 11 almacenes de venta al mayor por toda España.

    La producción a finales de los ochenta se sitúa en 25.000 pares diarios, cifra que continuó hasta el final del siglo XX.

    70 años después continuamos con la empresa familiar, modernizando la producción y los diseños, vendiendo de manera online en lugar de en bicicleta, pero con la misma ilusión que tenía de Francisco Pérez Ibarra cuando hizo el primer par de zapatillas Tórtola.

    Francisco Pérez Ibarra. Año 1987.

    En estas líneas no puede faltar nuestro agradecimiento y respeto a todos nuestros clientes y sobre todo a todos y cada uno de los trabajadores que forman y formaron parte de nuestra organización, sin los cuales nunca se hubieran tenido tan magníficos resultados.

    En el siglo XXI utilizaremos los valores que hicieron de Tórtola una zapatilla líder desde el momento de su creación en 1947. En ese momento el mercado necesitaba calzar a la mayor parte de un país que afrontaba su reconstrucción, Francisco Pérez Ibarra, fundador de la marca de zapatillas, decidió que era tiempo de vender cantidades importantes de alpargatas muy económicas y priorizó, sobre todo, la calidad y la seriedad en el servicio, acercando sus fabricados al consumidor sin importar el tipo de cliente. Él hablaba de sus clientes por igual, “todos nos respetan y pagan, tengan su comercio donde lo tengan, no olvidéis que sin excepción son Señores Clientes”. La fidelidad de nuestros clientes y nuestro respeto hacia ellos y a los consumidores, hicieron que nuestras zapatillas conquistaran el mercado español.

    Celebración del 50 aniversario de Tórtola en el Hotel Ritz de Madrid en compañía de nuestros clientes.

    Eran los tiempos donde el “marketing” era la durabilidad del producto y Tórtola consiguió realizar un producto de calidad con un precio asumible para el consumidor de la época. En los años 60/70 ya se fabricaban varios modelos de zapatillas, no sólo los dos iniciales. La demanda del mercado crecía, empezaban a surgir nuevos materiales y nacieron los deportivos.Eso sí, la calidad seguía siendo la tónica general de nuestros fabricados, no olvidemos que durante años, Las Tórtolas no sólo fueron zapatillas para el público general si no que fueron también las deportivas del ejército, en concreto los modelos 10 y 11 (zapatilla y bota). En los 80 hubo más cambios, sigue viva Tórtolacon sus modelos 10 y 11, pero nacen otras marcas dentro de nuestra organización.

    La moda pronto se abre paso y empieza nuestra expansión, favorecida por una capacidad de servicio de 24 a 48 horas. Ésta circunstancia y las apuntadas con anterioridad confirman a nuestra empresa, como líder, en el mercado nacional y con estos mimbres comenzó la conquista internacional.

    El siglo XX finaliza con una fabricación de 25.000 pares al día. En el siglo XXI, Tórtola sigue viva recomponiendo su estilo 70 años después con la misma sangre y espíritu del fundador, adaptamos Tórtola, nuestra marca, al tiempo que tenemos que vivir el hoy y el mañana.

    Tenemos claro que no perderemos nuestra raíz, y las características que nos han hecho grandes como la calidad, seriedad, buen servicio y respeto a nuestros clientes, así como el “Made in Spain”.

    En la actualidad Tórtola vuela de nuevo. Déjate llevar por nuestras alas. Estamos a tus pies.

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